Paciente recuperado: movilidad restablecida y prácticamente normal
A este pequeño erizo tuve que amputarle los pies ante la falta de riego sanguíneo. Unas cuerdas quedaron enredadas y les produjeron una necrosis que podría haberse extendido a una gangrena en toda la extremidad posterior. Afortunadamente, se recuperó y en la actualidad su movilidad es prácticamente normal


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